La competencia te podrá robar recetas, menús, procesos, música… pero nunca tu cultura. Esa no sólo es difícil de copiar sino de mantener a largo plazo. ¿Por qué nadie le gana a Disney aunque la fórmula de tener gente feliz y monigotes bailando parezca muy lógica? Porque la clave está en la planeación, ejecución, supervisión y reforzamiento.Sushi

Para lograr una buena cultura tienes que estar dispuesto a entrenar todos los días, a tener un programa de inducción que se aplique a cada miembro de staff (de piso y de oficina), tener KPIs y planes de carrera, pagar bien y, lo más importante, saber que los restaurantes son un negocio de gente. Si no eres líder, busca alguien que te ayude. ¿El secreto de la cultura?: inspiración. Si no te atreves a ser diferente y gritar a todo pulmón tu razón de existir, ningún miembro del equipo va a tener una conexión emocional con tu marca. No importa si ofreces el mejor platillo del mundo; si un mesero lo sirve con jeta, la experiencia se echa a perder.

Una cultura fuerte y diferenciada reduce rotación de personal, aumenta ventas, genera un círculo virtuoso en la operación y hace que la chamba sea más fácil. Si no conocen Hillstone Restaurant Group de Estados Unidos les recomendamos darse una vuelta.

Aquí te van unos tips para crear una buena cultura:

  1. ¡Todo lo que se mide, se puede mejorar! Recuerda pedir feedback a tus consumidores y staff, apóyate en herramientas tecnológicas y corrige las observaciones.
  2. Si no lo entrenas no lo puedes exigir.
  3. Premia públicamente a los que hayan cumplido con tus expectativas.
  4. Recuerda a tus vendedores que esto es un juego de equipo. O todos nos vemos bien juntos, o todos nos vemos mal juntos.
  5. Elimina el servicio acartonado y robótico.
  6. Si no cumples vas “pa’ fuera”. Hire slow, fire fast.

En resumen, crear cultura es inyectar pasión a tu equipo, ellos son tus embajadores de marca y motivarlos desde adentro, más allá de ser fácil o difícil: es necesario.

Por: Los Meros Meros.