A estas alturas debería ser obligación Constitucional saber que el comensal –aquél que tantas migrañas nos ha causado intentando entender cómo apapacharlo- no busca solo un platillo con buen sabor, sino toda una experiencia a su alrededor.

Esta, que solía empezar en la puerta del lugar, hoy se da desde antes…

Como aquí en Mero Mole nos encanta inventar nuevos términos, les presentamos “cyber appeal”. Es como el sex appeal, pero cibernético. (Nos quemamos el cerebro ideándolo.)

El consumidor de hoy está conectado todo el santo día a internet. Tanto, que antes de decidir a qué restaurante ir, suele investigar sus opciones en la red y dejarse convencer –o no- según el contenido que cada uno ofrece. ¿Apoco sí? Una buena foto, un diseño atractivo y una frase atinada tienen el mismo poder que cualquier otro elemento de la estrategia.

Si a estas alturas todavía dudan de nuestra palabra, les dejamos un estudio hecho por 10x Digital, allá en la tierra de los alternative facts. Pero estos sí son de fiar.

bacalhau

 

47% de los internautas usan su smartphone para decidir a qué restaurante ir

De esos, 46% entra a la página para buscar el menú

44% lo hace para encontrar los datos de contacto

38% checa los reviews

25% reserva desde internet

 

Y para que no digan que no los consentimos, aquí va otra encuesta, de Empathica Research: 3 de cada 4 personas (72%) han usado Facebook para decidir qué restaurante visitar.

Para asegurar la conversión de estos porcentajes en visitas al local, uno tiene que volverse un pro en el arte de la seducción. Ya saben, enseñar tantito para dejar con ganas de más. Imagínense la página de un restaurante argentino que comparta constantemente fotos de sus jugosos cortes de carne; de esos que dilatan la pupila y despiertan la glándula salival. Ahí nomás.

Una presencia online apetitosa expande la experiencia de tu consumidor: desde antes de llegar, cuando revisa tu página, y al irse, cuando comparte sus opiniones. Además, una actividad constante –y, por favor, interesante- en redes sociales aumenta la lealtad, el apoyo y la confianza de tu consumidor, pues la conversación que se produce es útil para ambas partes.

Leído esto, ¡corre a darle una manita de gato a tu apariencia online! Si tienes una duda, ya sabes a quiénes llamar (wink, wink).